Gestión de la contabilidad de los clientes (registro de ingresos, gastos y elaboración de cuentas), gestionar y presentar sus impuestos (como IVA, IRPF o Sociedades) ante la Agencia Tributaria, y ofrecer asesoramiento para optimizar la carga fiscal dentro de la legalidad, además de realizar tareas administrativas y de relación con organismos públicos conforme a la normativa vigente (Plan General Contable, Ley General Tributaria y normativa específica de cada impuesto).